El cambio climático constituye un desafío global que preocupa cada vez más a empresas, administraciones y ciudadanía. Para afrontarlo con eficacia, resulta imprescindible conocer la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos a la atmósfera. En este contexto, la huella de carbono se ha convertido en un indicador clave, al permitir medir y comprender el impacto ambiental derivado de la actividad de una organización.

Con este proyecto, FADE y FCRA buscan acompañar a las empresas asturianas en el proceso de identificar y evaluar sus emisiones, favoreciendo la adopción de medidas de reducción y fomentando su compromiso con la sostenibilidad. Se trata del primer paso para avanzar hacia un modelo empresarial más responsable, competitivo y alineado con las exigencias del futuro.

En la primera edición, finalizada en marzo de 2025, participaron diez empresas de sectores tan diversos como el turismo, el metal o la logística. La segunda edición, que concluirá en abril de 2026, cuenta con otras diez pymes que han asumido el reto de conocer en detalle sus emisiones para definir estrategias que les permitan reducir su huella climática.



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