El encuentro, celebrado ayer al mediodía, se planteó como un espacio de diálogo directo para abordar los retos y las oportunidades de las pymes y de las personas trabajadoras autónomas, y para trasladar a CEPYME la realidad del tejido empresarial del territorio.
El presidente de Cecot, Xavier Panés, que también es vicepresidente de CEPYME en representación de Foment del Treball, destacó el carácter industrial y manufacturero del Vallès y el peso de las microempresas, las personas trabajadoras autónomas y las pymes dentro del tejido productivo catalán.
“Tenemos una base industrial muy relevante, pero nuestra realidad empresarial responde a la de Cataluña y a la del conjunto de España: la inmensa mayoría de las empresas que representamos son microempresas, autónomos y pequeñas y medianas empresas. Son estas empresas las que sostienen una parte esencial de la actividad económica, el empleo y la cohesión social de los territorios”, afirmó Xavier Panés.
El presidente de Cecot situó entre las principales preocupaciones del tejido empresarial la competitividad, la simplificación administrativa, el acceso al talento, el aumento de los costes, especialmente los energéticos, la productividad, el marco regulatorio y la capacidad de crecimiento de las pymes. También reivindicó el papel de las organizaciones empresariales como generadoras de propuestas y soluciones: “Debemos pasar del diagnóstico a la propuesta y de la propuesta a la acción”.
Durante su intervención, Ángela de Miguel advirtió de que muchas políticas públicas, especialmente las derivadas de directivas europeas, se diseñan sin tener suficientemente en cuenta la dimensión, los recursos y la capacidad organizativa de las pymes.
La presidenta de CEPYME alertó de que, en el proceso de transposición, el Estado español tiende a menudo a añadir requisitos y complejidad a las obligaciones establecidas por Europa. Esta práctica incrementa los costes de cumplimiento y puede convertir normativas asumibles para una gran corporación en cargas desproporcionadas para una microempresa o una pyme.
“No se puede legislar como si todas las empresas dispusieran de un departamento jurídico, de sostenibilidad o de recursos humanos. Debemos dimensionar las obligaciones, los informes y las exigencias administrativas a la realidad de cada empresa”, defendió Ángela de Miguel.
En este sentido, la presidenta de CEPYME puso como ejemplos los nuevos requerimientos en materia de sostenibilidad, huella de carbono, registro horario e información corporativa. También señaló el impacto que una regulación inadecuadamente dimensionada puede tener sobre sectores industriales punteros, como el textil o el químico, que ya están realizando importantes esfuerzos en innovación, sostenibilidad y adaptación de sus procesos productivos.
De Miguel defendió la necesidad de que las organizaciones empresariales actúen con anticipación ante las iniciativas regulatorias, detecten los posibles efectos sobre las pymes y trasladen propuestas concretas antes de que las normas entren en vigor.
