Se trata de un avance sin precedentes en el sector minero español, con el que se refuerza el compromiso de ambas compañías con la innovación industrial, la eficiencia y la economía circular.
La iniciativa consiste en la incorporación progresiva de cenizas volantes generadas en procesos de biomasa como material cementante en la fabricación de la pasta que se utilizará para rellenar las cámaras y galerías subterráneas. Estas cenizas, consideradas hasta ahora un residuo, han sido declaradas oficialmente subproducto por la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía, permitiendo su uso en dos de las minas de Sandfire MATSA: Aguas Teñidas y Magdalena.
Sandfire MATSA ha realizado ensayos, cuyos resultados han sido verificados en laboratorios nacionales e internacionales (entre ellos, LOEMCO, Elabora y CEMOSA), demostrando que la pasta resultante de la mezcla de cemento y cenizas volantes de biomasa mantiene e incluso mejora su resistencia y durabilidad, y, por tanto, su desempeño genera mayor seguridad en el tiempo. El proyecto cuenta también con el aval técnico de la Universidad de Huelva.
Esta solución convierte, por tanto, un residuo en recurso reduce emisiones, optimiza procesos y supone una verdadera simbiosis entre dos sectores clave: el energético y el minero.
