El Parlamento Europeo ha aprobado la Directiva Stop-the-clock (Directiva de suspensión temporal), incluida en el primer paquete Ómnibus, que retrasa dos años la aplicación de la Directiva de presentación de información sobre sostenibilidad para las grandes empresas y pymes cotizadas, y un año la transposición de la Directiva sobre diligencia debida en materia de sostenibilidad.
