Diálogo público-privado, jóvenes y adopción de compromisos
El secretario permanente de CEIB explicó que el sector privado en Iberoamérica está formado por organizaciones y gremios empresariales de toda la región, que forman una amplia red de redes. Representan a más de 33 millones de empresas de Iberoamérica de todos los tamaños y todos los sectores, donde “los jóvenes desempeñan un rol muy importante en este espacio empresarial iberoamericano, al estar respaldados y apoyados a través de FIJE (Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios). Son nuestros socios en la región”.
A lo largo de estas jornadas, subrayó Casado, se ha hablado mucho también de regionalismo abierto, de políticas productivas más amplias y de la necesidad de una mayor coordinación entre el sector público y privado. Durante el Foro, se trataron también cuestiones como la seguridad, la desafección de los jóvenes por las instituciones, y la importancia no solo de dialogar sino de adoptar compromisos y acuerdos para que las cosas pasen.
El representante de CEOE recordó la frase del presidente de CAF, Sergio Díaz-Granados: “América Latina es una región de emprendedores, es la que mayor número de emprendedores tiene”; y por eso le pareció también oportuna la reflexión del presidente de Panamá, José Raúl Mulino: “En los países se necesita un Estado que esté presente, pero que no suponga un freno para la iniciativa privada, es tan necesaria para promover e impulsar el desarrollo y crecimiento en la región”.
Papel de CEIB y de sus organizaciones empresariales
Casado explicó a los presentes que “desde CEIB hablamos en clave iberoamericana y con una sola voz, siempre teniendo en cuenta la realidad de cada país”. Abordamos cuestiones prioritarias y muy relacionadas con todo lo comentado en el Foro, como la libertad y democracia, compromiso con el multilateralismo, integración regional, iniciativas en materia de igualdad de género; firme impulso al comercio intrarregional, defensa de la empresa, fomento de alianzas estratégicas, diálogo social, seguridad jurídica y social, competitividad, eliminación de barreras, simplificación administrativa, desarrollo de proyectos de infraestructuras, retención de talento, innovación y digitalización, colaboración público-privada, y sostenibilidad.
“Todo ello no son solo palabras, sino el día a día de nuestras organizaciones empresariales, en esa tarea nuestra de negociar y acordar. Y cuando el acuerdo no es posible, seguir negociando”, espetó Casado.
Para terminar, el secretario permanente de CEIB incidió en la importancia de seguir remando todos en la misma dirección y, citando de nuevo a Rebeca Grynspan: “Ésta es una agenda de todos, donde todos tenemos algo que aprender y algo que aportar. Iberoamérica tiene el talento para avanzar; podemos y debemos transformar nuestras fortalezas en motores de desarrollo”. Sin duda, éste es el lema y compromiso de nuestras organizaciones, concluyó.
