Leko es un sistema que permite medir la calidad de un ecosistema a través de los sonidos generados en el entorno para compararlos con los datos de la fauna de la zona. Gracias a esta herramienta basada en inteligencia artificial se puede controlar la fauna autóctona, sobre todo la aviar. El sensor Leko, permite recoger una amplia gama de sonidos de frecuencias ultrasónicas. Siendo capaz de identificar 29 especies de murciélagos, 42 especies de saltamontes y otros 23 animales como insectos, mamíferos o aves. Dicho sensor está fabricado a base de materiales reciclables y resistentes a todo tipo de entornos y condiciones meteorológicas. 

Leko está situado en Utedeza (Zaragoza), considerada zona protegida para la especie aviar y también como “Zona Natura 2000” por la Unión Europea. Dotando, de este modo, a la zona de una sensibilidad ecológica especial, se ha llevado a cabo una instalación de 3 sensores (Leko Nº100043, 100054 y 100056) en diferentes emplazamientos. 

Gracias a este proyecto se ha llegado a la conclusión de que la salud del ecosistema es buena con los respectivos indicadores que se han analizado. Uno de los sensores (Nº100056) es el que mejores resultados ha obtenido al tratarse de un entorno más favorable para la biodiversidad. Además, se han analizado 27 especies de murciélagos, clasificándolos en “vulnerables”, “en peligro”, “casi amenazadas” y en “preocupación menor”.  Pudiendo así realizar un seguimiento para contribuir a la preservación de estas especies. 



Source link