En la apertura del Foro, el director general del Club Español de la Energía, Arcadio Gutiérrez, afirmó que ”la continuidad es un éxito en sí mismo”, en referencia a que es la segunda vez que Enerclub organiza con CEOE este encuentro sobre Industria y Energía. Aludió a que las cuestiones que se trataron entonces han ido tomando mayor protagonismo en la nueva Comisión Europea, como la competitividad o la nueva industria limpia.
Por su parte, la directora de Industria, Energía, Medio Ambiente y Clima de CEOE, Cristina Rivero, recordó que la política industrial y la energética “deben ir de la mano y no pueden concebirse como compartimentos estancos”. “Por eso, -añadió-, desde CEOE celebramos que esa visión esté siendo asumida a nivel europeo, con la competitividad industrial en el centro de la transición energética, como demuestra el Clean Industrial Deal”.
A continuación, Valvanera Ulargui, experta de la Comisión Europea, junto a Cristina Rivero, de CEOE, compartieron opiniones sobre las propuestas contenidas en el Clean Industrial Deal de la CE, elaborado en los primeros 100 días del nuevo mandato, que busca impulsar la competitividad y resiliencia de la industria, acelerando su descarbonización. Este Pacto cuenta con 100.000 millones de euros para apoyar la producción industrial en la UE.
Valvanera Ulargui señaló tres retos de este Pacto, que goza de “gran consenso”: Hacer frente a otras economías como Estados Unidos o China, la importancia del cambio climatico, y la seguridad económica europea en los mercados globales. Basa la competitividad industrial en políticas verdes, como motor de crecimiento. La politica industrial y de comercio van de la mano con la política de descarbonización para atraer inversiones. Valvanera Ulargui resaltó que el Clean Industrial Deal ha sido consensuado con todas las DG (clima, empleo, financiación…); reivindica el Acuerdo de París; busca innovar y producir en Europa.
La experta de la CE indicó que las exportaciones chinas de productos limpios en el comercio internacional, suponen el 34%; las de Europa, el 22%, y las de EEUU, el 12%. “Europa debería generar ecosistemas industriales mayores, no focalizarnos en un solo producto”, afirmó. También destacó la importancia de “la colaboración entre lo público y lo privado y entre lo local y lo internacional”. Por último, indicó que España tiene un peso importante en estas políticas europeas, con la participación de distintos sectores como la industria o la agricultura.
Fortalecer la competitividad en la UE
En esta mesa, participaron: Estrella Jara, directora de Comunicación y Asuntos Institucionales de BP; Yolanda Fernández, directora Stakeholders and Public Affairs Iberia de EDP; Miguel Temboury, director de Relaciones Institucionales de Endesa; Ester Moya, directora de Relaciones Internacionales España y Coordinación Regulatoria, de Repsol; Ignacio Sierra, director corporativo de Tendam Group; Antón Pipaon, director de Sostenibilidad y Desarrollo de Negocio de Tubos Reunidos; Agata Zalewska, asesora de política energética de Business Europe; y Oliverio Álvarez, socio responsable de Energía, Recursos e Industria, de Deloitte.
Agata Zalewska presentó el informe sobre cómo fortalecer la competitividad de la UE en la transición energética y climática, elaborado por Compass Lexecon con recomendaciones de BusinessEurope. Entre ellas: Aumentar la participación de las fuentes de energías renovables y de bajas emisiones, así como sus infraestructuras. Cerrar la brecha de inversión público-privada. Asegurar la cadena de valor del hidrógeno. Agilizar los trámites de los permisos. Implementar de forma efectiva el Mecanismo de Ajuste en Frontera del Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés) enfocado a hacer más competitiva, sobre todo, a la industria de uso intensivo de energía en relación a los costes del carbono. Medidas adicionales para reducir el coste energético de la industria con riesgo de fuga de carbono y de inversiones. Y fomentar la descarbonización industrial con medidas orientadas a la demanda.
Los ponentes, en líneas generales, valoraron positivamente este nuevo enfoque de la UE y destacaron la necesidad de pasar a la acción. Los países miembros tienen ahora, en función de su capacidad, que implementar estas medidas de forma coordinada para seguir fortaleciendo el mercado único europeo. Resaltaron la importancia de la financiación (CAPEX y OPEX) en este proceso. También hicieron hincapié en la necesidad de impulsar la demanda de productos sostenibles para hacerlos más competitivos, y de la colaboración entre todos los agentes, administración, empresas e industria. Teniendo en cuenta siempre, el posicionar al consumidor en el centro. Además, subrayaron el papel de las redes, resaltando la importancia de su modernización, su mejor utilización y de contar con una remuneración adecuada para llevar a cabo todas las inversiones necesarias.
Otro tema tratado en esta mesa fue el de los precios energéticos asequibles, donde el desarrollo tecnológico de todas las tecnologías juega un papel clave, así como el producir estas tecnologías en España y Europa. Abogaron por una regulación estable y armonizada, que de señales adecuadas para atraer las inversiones. Solicitaron también una revisión de la fiscalidad energética, eliminando impuestos y cargas que no corresponden al servicio, y una mayor homogeneización de tarifas a nivel europeo.
Oportunidades industriales en la Península Ibérica
En este panel, intervinieron: Manuel Breva, secretario general de Anffecc; Álvaro Sanz, director de Asuntos Públicos para España y Portugal de Bayer; Patxi Calleja, director de Regulación de Iberdrola España; Juan de Dios, responsable de Desarrollo de Negocio de iGEX; Miguel Carpintero, responsable de Políticas Públicas y Coordinación UE de Moeve; Lola Golmayo, directora de Grandes Cuentas Comercialización de Naturgy; Santiago Oliver, director de Sostenibilidad, Energía e Innovación de Unesid; David González, socio principal de McKinsey, y Marta Sánchez, socia Sector Energético de EY.
El informe McKinsey sobre oportunidades industriales en la Península Ibérica, presentado por David González, muestra que la transición energética puede reindustrializar y reactivar el crecimiento económico, impulsando su competitividad. ¿Cómo? Propone para el sector energético liderar la producción de energía segura y descarbonizada de bajo coste y para la industria escalar industrias existentes y desarrollar nuevas a través de palancas de descarbonización. Además, tendría un impacto socieconómico en España y Portugal muy positivo. Con un crecimiento del 10-20% del PIB a 2030; 1,5 millones de puestos de trabajo a 2030; 3-4% de ingresos adicionales para el Estado a 2030 vs 2022; y un 10-15% de ingresos adicionales por exportaciones para 2030 vs 2022.
Los expertos debatieron sobre cómo atraer inversión, desarrollar nuevas capacidades industriales y aprovechar las ventajas competitivas de España y Portugal en el contexto energético actual. Hablaron de la electrificación, que necesita de la ampliación de las redes y de mayor flexibilidad. Del hidrógeno, unido a la competitividad y la descarbonización. Por su parte, las industrias cementeras, acero, químico, refino o el transporte (marítimo y aviación) con mayor dificultad para la electrificación, tienen disponibles otras opciones como los gases renovables (biometano) y los biocombustibles.
Para todos los ponentes, la regulación estable, la fiscalidad, la tecnología, la innovación o la digitalización, juegan un papel esencial para hacer los precios competitivos en la senda de la descarbonización. También la colaboración público-privada ha sido un aspecto destacado. En general, mostraron cierto optimismo porque los proyectos industriales están avanzando, y las empresas energéticas trabajan alineadas con la industria en los objetivos de la transición.
