Es por este motivo por lo que CEOE elaboró un documento de prioridades que permitan avanzar hacia una economía más circular y sostenible, y aseguren una transición efectiva y eficiente en la gestión de envases y sus residuos.
- Colaboración público – Privada
La regulación de envases incide directamente sobre los modelos de producción y consumo que modifican la cadena de valor e impactan en el consumidor.
Por ello, es necesaria la implicación tanto del sector privado como de las distintas administraciones en ámbitos como la resolución de dudas y la búsqueda de soluciones para cumplir con los objetivos y establecer un marco de competencia eficiente.
- Flexibilidad en los tiempos de adaptación y armonización legislativa
No todos los sectores ni todas las tecnologías ni productos están adaptados de igual manera a las exigencias. Asimismo, la velocidad de adaptación en las pymes no es, por lógica, la misma que en las grandes empresas.
En definitiva, no se pueden establecer los mismos tiempos para todos.
- Mantenimiento de la Unidad de Mercado
Contar con un marco común y ágil representa una oportunidad para armonizar y acoplar la normativa. A este respecto, es preciso incluir un análisis de impacto en la competitividad, así como que la administración contribuya con el desarrollo de una política industrial que impulse el desarrollo de todo el ecosistema industrial.
Lo anterior requiere ajustar la normativa nacional para que sea coherente con la europea y se preserve la seguridad jurídica de las empresas que operan en los mercados internacionales, reducir las cargas administrativas y avanzar en los sistemas de vigilancia de mercado.
- Elaboración de estudios y análisis previos
Es imprescindible vincular los objetivos a la realización de análisis de sostenibilidad que determinen cuáles son los beneficios para el medioambiente y la sociedad. La finalidad es dotar de seguridad a las empresas y evitar que se cometan prácticas que pongan en peligro la garantía de funciones esenciales de los envases.
Asimismo, debe asegurarse la coherencia con la normativa sectorial de aplicación.
- Neutralidad Tecnológica
Es decir, permitir que los sectores empleen todas las herramientas disponibles para cumplir con los requisitos exigidos, independientemente de las tecnologías empleadas.
