Su rasgo distintivo es el uso de agua regenerada, proveniente de una Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) y tratada en una Estación Regeneradora de Agua (ERA), para los riegos preventivos y defensivos en barreras verdes que protegen la interfaz urbano-forestal, evitando así el consumo de agua potable.
El proyecto, financiado en un 80% por fondos FEDER a través de la 3ª convocatoria UIA Urban Innovative Actions, ha sido posible gracias a la colaboración entre administraciones públicas, universidades, empresas privadas y centros tecnológicos, incluyendo VEOLIA, Cetaqua, Medi XXI, la Universitat Politècnica de València y la Universitat de València.
GUARDIAN combina el riego con tratamientos silvícolas, como desbroce, poda y clareo de árboles enfermos o densos, además de la eliminación de cañaverales, cubriendo más de 37 hectáreas estratégicas para evitar la propagación de incendios desde áreas urbanas hacia el Parque Natural del Túria y viceversa.
Con este enfoque, el proyecto demuestra cómo el agua regenerada puede integrarse como recurso sostenible en la gestión del riesgo de incendios, reduciendo la presión sobre los recursos hídricos convencionales y contribuyendo a la resiliencia climática de zonas urbanas y naturales
