En La Penilla, Nestlé ha instalado una caldera de biomasa que utiliza como materia prima la cascarilla de cacao resultante del proceso de torrefacción, junto con astillas de madera certificadas. Gracias a esta innovación, se han reducido las emisiones netas anuales de CO₂ equivalente en 2.850 toneladas y se ha incrementado la capacidad de producción de vapor hasta en un 40%. La cascarilla, por su alto poder calorífico, se valoriza energéticamente como biocombustible, impulsando la economía circular dentro de la fábrica, ya que el vapor generado se reutiliza en el propio proceso de tostado del cacao.
En la fábrica de café de Girona, Nestlé ha invertido 22 M€ en la construcción de una segunda caldera de biomasa, que se suma a la primera, operativa desde 2020. Estas instalaciones permiten revalorizar el 100% de los posos de café generados, junto con astillas forestales certificadas de bosques gestionados de forma sostenible. Ambas calderas producen unas 116.000 toneladas de vapor anuales, cubriendo el 80% de la demanda de la planta con fuentes renovables y evitando más de 18.000 toneladas de CO₂ equivalente al año. Además, la fábrica ha reducido un 45% sus emisiones de CO₂ y un 23% el consumo total de energía en los últimos cinco años.
Estas iniciativas fomentan la economía circular y reducen la dependencia de combustibles fósiles.
