Este enfoque permite que la instalación sea prácticamente autosuficiente en energía, generando en algunos meses hasta un 150% de la que consume, gracias a la conversión del biogás producido en la depuradora. El excedente se destina incluso a la recarga de vehículos eléctricos de la compañía mediante una electrolinera interna.

La reutilización del agua es casi total, destinándose al riego agrícola, mientras que el 99% de los residuos sólidos (lodos, arenas y grasas) se valorizan, convirtiéndose en abono para agricultura y jardinería. Estas prácticas permiten una reducción de la huella de carbono en un tercio respecto a 2014 y han evitado más de 7.500 tCO₂e anuales en los últimos años.

Además de los beneficios energéticos y de mitigación climática, la Ecofactoría se integra con el entorno natural, contribuyendo a la preservación de la biodiversidad y generando impacto social positivo a través de la sensibilización ambiental y la colaboración con los grupos de interés locales. Reconocida como buena práctica por la European Circular Economy Stakeholder Platform, esta instalación representa un modelo replicable para otras depuradoras, demostrando cómo la eficiencia energética, la valorización de residuos y la reutilización de recursos pueden combinarse para impulsar la sostenibilidad en el sector del tratamiento de aguas residuales.



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