Desde 1990, en el municipio de Parres, la explotación mantiene el compromiso de recuperar la funcionalidad ecológica del territorio y mejorar su integración paisajística. En colaboración con el INDUROT de la Universidad de Oviedo, la empresa ha diseñado una estrategia basada en soluciones innovadoras y en el uso eficiente de los recursos.

Uno de los ejes es el empleo de tecnosuelos elaborados con materiales reciclados de proximidad, que sustituyen la tierra vegetal y facilitan la regeneración del suelo degradado. Esta técnica reduce la huella de carbono, impulsa la economía circular y mejora condiciones para la recuperación de la fertilidad y la vegetación. Se complementa con la restauración geomorfológica, mediante modelización 3D, que recrea formas del terreno coherentes con el paisaje original y minimiza el impacto visual desde puntos como el Mirador de El Fito.

El enfoque se completa con medidas que refuerzan la autosuficiencia, como viveros de especies y el uso de compost e inertes procedentes de obras cercanas. Estas actuaciones generan empleo, fortalecen la economía y mejoran la gestión de residuos. Además, los tecnosuelos contribuyen a la captura de CO₂, convirtiendo a la explotación en sumidero de carbono. El conjunto de estas iniciativas ha permitido que UMEDINAS reciba el Premio a las Buenas Prácticas Medioambientales de la Federación de Áridos-FdA 2025 consolidando su papel como modelo de restauración, innovación y sostenibilidad.



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