En 2023, la compañía puso en marcha en su planta de Gmunden (Austria) el primer horno túnel eléctrico del mundo destinado a este tipo de producción, sustituyendo los hornos tradicionales de gas que operan a más de 1.200 °C y generan elevadas emisiones de CO₂.

El nuevo horno elimina las emisiones directas del proceso de cocción, al funcionar con electricidad de origen renovable, y se integra en una planta en la que todos los procesos térmicos han sido electrificados, incluyendo la sustitución de calderas de gas por bombas de calor y equipos eléctricos. Esta transformación permite alcanzar un modelo de producción con cero emisiones netas asociadas a la fabricación de porcelana sanitaria.

De manera complementaria, se han implantado sistemas de recuperación de calor residual en los hornos túnel. Hasta dos tercios de la energía utilizada en la cocción se libera en forma de calor, que es captado mediante intercambiadores térmicos y reutilizado en otros procesos industriales, como el secado de piezas y moldes o el apoyo a sistemas térmicos de la planta. Esta medida reduce de forma significativa el consumo energético global, disminuye el uso de combustibles fósiles y mejora el rendimiento de las instalaciones.

En conjunto, la iniciativa convierte flujos energéticos residuales en recursos útiles y demuestra la viabilidad de un modelo industrial cerámico más eficiente, electrificado y con una huella de carbono significativamente reducida.



Source link