La empresa ha instalado placas fotovoltaicas para generar energía renovable y reducir el consumo eléctrico y también calcula la huella de carbono mediante software especializado, desarrollando un plan progresivo de reducción de emisiones.
En sus operaciones de refrigeración, se han implementado mejoras significativas en las cámaras frigoríficas mediante la sustitución del gas refrigerante por FREON™ R-449A, un gas con menor potencial de calentamiento global que cumple con la normativa F-Gas y permite reducir las emisiones de CO₂. Además, se han incorporado sistemas de detección de fugas para controlar de manera inmediata posibles emisiones, optimizando la eficiencia y garantizando el cumplimiento normativo.
La sostenibilidad se extiende también a la movilidad, con un programa de renovación de flota que sustituye progresivamente vehículos convencionales por modelos menos contaminantes. Actualmente se esta probando un vehículo piloto 100 % eléctricos para su posible ampliación futura.
Estas iniciativas permiten generar un doble impacto positivo: la reducción del consumo energético y de emisiones de gases de efecto invernadero, junto con la optimización de los recursos operativos y logísticos. De esta manera, se fortalece el compromiso con la economía circular y se avanza hacia una operación más responsable, eficiente y sostenible a corto, medio y largo plazo.
